lunes, 1 de noviembre de 2010

VULNERANDO LOS DERECHOS DE NUESTROS ALUMNOS

Publicado en la página editorial del Diario La Industria, de fecha 26 de Abril del 2005
VULNERANDO LOS DERECHOS DE NUESTROS ALUMNOS
Diversos estudios nacionales e internacionales revelan que el sistema educativo peruano no garantizan a sus estudiantes los aprendizajes más elementales, revelan también, que una gran mayoría de los jóvenes egresados de la educación básica regular, luego de haber cursado y aprobado once años de escolaridad como mínimo, apenas han alcanzado algunos de los principales objetivos previstos para el final de la educación primaria. Muchos no tienen la facilidad de comunicar clara y correctamente una idea, ni ubicar en un texto los conceptos principales. Incluso un considerable cantidad de alumnos no comprenden lo que leen. Sin duda es una situación grave, la realidad, sin embargo adquiere rasgos dramáticos cuando constatamos que muchos de esos estudiantes son incapaces de comunicar con claridad no solo una idea, lo más lamentable ahora, es que no son capaces de comunicar un sentimiento, peor aún, algo que no podemos tolerar, no entiendes siquiera lo que leen, menos entienden lo que se les pregunta, a cuanto de nuestros hijos les hemos preguntado ¿Por qué (…)?y nos han respondido con un para que, les hemos pedido una explicación y nos han dado una definición. Será que toman el ejemplo de los políticos cuando los entrevistan y responden una cosa por otra con la finalidad de ocultar una realidad o de no quedarse callados por desconocimiento de un tema?
El derecho de todo peruano a tener una educación digna está siendo vulnerado y pisoteado por nuestros gobernantes, por nosotros los mismos docentes cuando no logramos que nuestros alumnos alcancen las capacidades mínimas requeridas para el grado. Cuando no somos capaces de innovar frente a la realidad oscura a la que nos enfrentamos, cuando no somos capaces de pedir ayuda cuando nos encontramos frente a un problema de carácter metodológico o cuando ocupamos un cargo y no somos capaces de solucionar el más pequeño de los problemas, la educación de nuestros hijos.
Se incumple flagrantemente el mandato de nuestra constitución, nuestros niños, niñas y jóvenes de nuestro país están severa e injustamente limitados en su desarrollo personal, cuando por un proceso de racionalización se los limita a tener de tres a cinco profesores dictando las diez áreas curriculares en educación secundaria, por no justificar con la mínima cantidad de alumnos, o, veinte niños distribuidos en los seis grados de educación primaria están obligados a compartir un mismo profesor solo por tener la suerte de vivir en nuestro país profundo y su Centro Educativo es unitario, además que no cuentan con más población escolar. O es que la constitución no está redactada para ellos. Como nación encontramos, por estas razones, tremendos obstáculos que interfieren en el imprescindible proceso de integración.
¿Cómo competir en los mercados nacionales e internacionales? ¿Cómo hacerlo si confundimos leer con deletrear, si no podemos resolver problemas matemáticos simples? ¿Qué está pasando?
La crisis de la educación – entiéndase bien – es de gran magnitud. Es necesario despertar de la pasividad a la sociedad entera, no se percibe la amplitud del problema. Ta vez la explicación de esa situación estática está en que todos estamos inmersos en la crisis, todos somos parte de ella y por lo tanto el humo nos impide ver las llamas. Los factores que generan esta difícil situación son múltiples y complejos. Uno de ellos es la ausencia de una política pedagógica y la pobreza de la mayoría de familias peruanas.
Más aún, el sector educación, quien soporta esta pesada carga y afronta esta gran responsabilidad, está desgastado, debilitado. Su estructura tradicional y centralista, lejos de aliviarla, la complica. Debe necesariamente modificarse a profundidad.
¿Qué hacer al respecto? Frente a esta emergencia, caracterizada por el desaliento y el poco atractivo de la carrera magisterial como opción de desarrollo profesional, frente a la depreciación progresiva, social y económica del magisterio que nos impide lograr una realización profesional y personal de los docentes, surge la necesidad de establecer medidas inmediatas destinadas a romper esa fuerza que hoy nos tiene atrapados en un callejón sin salida. Es necesario diseñar una nueva carrera pública magisterial que tome en cuenta la calidad del desempeño, la idoneidad profesional, además de la experiencia y la formación continua. El panorama nos muestra una falta de diferenciación entre el mal y buen desempeño docente, mínima diferencia remunerativa entre niveles e ineficientes mecanismos para contratar, nombrar y ascender a los docentes. Se necesita avanzar en los criterios de ingreso, ascenso, desplazamiento, permanencia y salida, así como de un sistema de evaluación del desempeño docente. Igualmente debe de considerarse una adecuada política salarial, sistema de remuneraciones e incentivos. Mejorar sustantivamente los ingresos docentes mediante aumentos generales anuales. Así como premiar la creatividad y la eficiencia de los profesores y de los centros educativos en la superación de la práctica pedagógica y así no tener excusas para vulnerar los derechos de nuestros alumnos.
Prof. Javier Ricardo Anhuamán Azabache

EMERGENCIA EDUCATIVA

Publicado en la página editorial del Diario La Industria, de fecha 27 de Octubre del 2004 
EMERGENCIA EDUCATIVA: PROFESOR = BOMBERO

En la era del conocimiento en que vivimos, nuestra sociedad se enfrenta a un desafío sin precedente histórico. Además los vertiginosos avances en tecnología y las comunicaciones instantáneas son un catalizador para el proceso de globalización, acercando a los países y a la gente como nunca antes había sucedido, causando un profundo impacto en la educación. Estos cambios tecnológicos, sociales y por ende económicos influyen normalmente en las organizaciones y en el normal funcionamiento del sistema educativo. Igualmente, las aspiraciones de la sociedad en cada momento histórico se convierten en nuevas demandas hacia el sistema educativo. Es ineludible, por tanto, ser concientes de cuales son esas exigencias y como el sistema educativo debe de incorporarlas en sus objetivos, de la misma manera que es preciso analizar como la educación debe intervenir en los procesos de cambio social.
            Se pretende que el sistema educativo asegure la consecución de objetivos innumerables y que sea capaz de preparar a los alumnos para insertarse con éxito en la sociedad y a enfrentar con éxito cualquiera de las demandas sociales que puedan formularse en el futuro. Por lo tanto la tarea y la responsabilidad son enormes y producen una profunda preocupación por alcanzar ese ritmo de cambio de la sociedad. Estos problemas se presentan con mayor nitidez cuando se analizan las interacciones entre la educación y las transformaciones económicas y sociales que se están produciendo. Las relaciones entre educación y los cambios socioeconómicos no son un simple proceso de adaptación del sistema educativo a las necesidades económicas y sociales de un periodo histórico determinado. La educación tiene un papel importante  para el desarrollo de las personas, para su enriquecimiento cultural y para el progreso de sus conocimientos. La educación debe de contribuir también, a la igualdad de oportunidades de todos los alumnos, tratando de compensar las desigualdades de origen social. En el desarrollo de estos objetivos la educación  debe de influir en la orientación de los cambios sociales y económicos, lo que es objeto de investigación y debate es el alcance de esta influencia, su importancia, y las condiciones que permitan a las instituciones educativas ampliar su incidencia.
            Surge, pues, inmediatamente la pregunta ¿Cómo vamos a educar a nuestros alumnos para que desarrollen capacidades que le permitan ser funcionales y productivos, y que puedan enfrentarse con éxito al mundo donde el cambio continuo es la única constante? Y la respuesta tiene hoy tanto de desafío y potencial de problema, así como de la oportunidad inherente a cualquier proceso de cambio. Hay que reconocer que los desafíos que enfrenta la educación son enormes, por lo tanto la educación adquiere alta prioridad en el desarrollo de la sociedad y del país. Con este propósito el Gobierno Peruano ha declarado la educación en Emergencia, presentando un Plan de Emergencia, en donde se resalta que es necesario que todos nos comprometamos en esta tarea. En el centro educativo: directores, docentes, auxiliares, alumnos y padres de familia. En la comunidad: instituciones de índole educativa,  gobiernos locales, iglesia, clubes, empresas, medios de comunicación, etc. Todos, a través de convenios o jornadas comunes debemos involucrarnos en este reto. Y dentro de ese plan alcanza una propuesta pedagógica para ser aplicada en las Instituciones Educativas, aquí se propone aplicar las capacidades comunicativas como capacidades transversales en todas las áreas curriculares, para solucionar el problema de comprensión lectora en nuestros alumnos. Dentro de ese Plan de Emergencia alcanza algunas orientaciones generales de las cuales solo mencionamos una: La ejecución del Plan de Emergencia requiere de un ambiente favorable, en el que se evite tensiones de todo tipo. Las tareas deben ser presentadas como parte de la programación habitual y no como cargas adicionales.
Entonces surge otra interrogante, dentro de una situación de emergencia, ¿Es posible tener un ambiente favorable y sin tensiones de todo tipo? La actuación de todos los agentes de la sociedad civil  para levantar este estado de emergencia de la educación es importante, pero es aun más importante el rol protagónico del gobierno y de nosotros los docentes.
Es necesario resaltar la labor que realizan los docentes en las diferentes comunidades de nuestra geografía diversa como son: zonas urbana, urbano marginal, rural, de frontera e inhóspita, Así como también es importante que se reconozca que con lo pequeños aumentos no se mejora la situación económica de los docentes, la prioridad es conseguir una mayor equidad en la distribución de los recursos económicos, otra política u otra reglamentación de premios e incentivos a los docentes que bien merecido lo tienen por su empeño en el trabajo así como de sanciones a docentes que deshonran la labor docente por el simple hecho de decir que el gobierno se hace el que nos paga por lo tanto nos hacemos los que trabajamos o nos hacemos los enfermos.
El rol protagónico que nosotros los docentes desempeñamos en este Plan de Emergencia es similar a la de nuestros amigos bomberos cuando acuden a prestar su apoyo incondicional o solucionar un problema en una situación de desastre, todos nos preocupamos por los damnificados les proporcionamos todo tipo de ayuda y apoyo y ¿Quién se preocupa por los bomberos? Una que otra insignificante ayuda y nada más. Es así como nos sentimos ahora los docentes para levantar este estado de emergencia en la que se encuentra nuestra educación.
            Somos concientes del rol que nos toca desempeñar para sacar adelante nuestro país y para legarles a nuestros hijos un horizonte diferente al que nos toca vivir, pero también somos concientes de la responsabilidad que tiene el gobierno para implementar una política adecuada de equidad, por que “Reflexionar sobre educación es una actividad interesante. Colaborar con el cambio educativo es una tarea apasionante”

Prof. Javier Ricardo Anhuamán Azabache

EN ÉPOCA DE HUELGA

Publicado en la pagina editorial del diario La Industria, de fecha 24 de Mayo del 2003
¿QUIÉN LO EDUCÓ A USTED SEÑOR MINISTRO?

            Es muy probable que la respuesta sea, mis padres, y ¿dónde quedaron sus profesores y maestros?. O es que la vedette del poder y del dinero lo han seducido a tal punto que ya olvidó que usted también es una persona igual que todos los peruanos, igual que todos los docentes del Perú, de carne y hueso, y que también fue educado y formado por profesores, profesionales como todos nosotros.
            Como es posible que usted olvide que paso por el nivel inicial y que sus profesores hasta le ayudaron hacer sus necesidades biológicas y que le ayudaron a desarrollar sus habilidades psicomotrices ... Como es posible que también olvide que paso por la primaria, en donde sus maestros, con mucho cariño, le enseñaron a leer y a escribir, a afrontar las primeras situaciones problemáticas con razonamiento lógico matemático desarrollando las operaciones básicas, a comunicarse coherentemente utilizando los canales de comunicación adecuados, como es posible que olvide, señor ministro, que sus profesores le soportaron alguna que otra travesura como cualquier niño de esa edad, mientras sus padres trabajaban en casa o en alguna oficina o tal vez fuera del país, o es que usted también estudio fuera del país y como consecuencia de ello no conoce la realidad de muchos peruanos que si reconocen con gratitud las enseñanzas de nuestros queridos maestros y es que nosotros aún no hemos sido tocados por la vedette   del poder y del dinero.
            Aún no olvido los ofrecimientos hechos por el señor presidente cuando era candidato, y se desgarraba las vestiduras defendiendo a los profesores y ofreciendo dignificar sus sueldos, sin embargo primero se duplicaron el sueldo ustedes y nosotros los docentes, que esperen, o es que acaso nosotros no trabajamos, nosotros no tenemos que preparar clases, revisar trabajos de nuestros alumnos fuera de nuestro horario de clase, actualizarnos con las nuevas corrientes pedagógicas para entender, aplicar y desarrollar el nuevo Diseño Curricular Básico propuesto por el ministerio de Educación.
            Como pretende usted señor ministro que se mejore la calidad educativa, cuando nuestro sueldo no alcanza para pagar un curso de capacitación, menos aún para comprar un libro original por que la piratería está penada y nosotros debemos propiciar una conciencia ética y moral. Como pretenden los señores congresistas someternos a evaluaciones y acreditaciones cuando las condiciones para las capacitaciones aun no están dadas o es que están construyendo castillos en el aire para después cobrarnos el alquiler.
            Claro nos dicen que solo protestamos y no proponemos nada, aquí algunas propuestas recogidas de nuestros colegas maestros: Una distribución equitativa de los recursos económicos, como es posible que ustedes tengan unos sueldos millonarios, si son tan profesionales como nosotros, como es posible que los señores congresistas se asignen jugosos aguinaldos mientras  que a nosotros nos niegan un aguinaldo digno; otra propuesta seria la exoneración o reducción de los impuestos por el pago de los servicios básicos como luz, agua, teléfono ,etc; o mejor aún realizar convenios con las grandes empresas transnacionales, que tienen luz verde por el gobierno, bajo la careta de la inversión privada para llevarse los recursos peruanos,  que nos disminuyan los impuestos al IGV por la compra de productos de primera necesidad, es una inversión directa de las empresas a la educación; porque no realizar convenios con las universidades nacionales y particulares para la exoneración de impuestos a cambio de u capacitación para los docentes, solo es cuestión de creatividad y buena voluntad para solucionar los problemas, lo que en educación se llama GESTIÓN y se le exige a los directores realizarla con creatividad si ustedes no nos dan el ejemplo, sin embargo si se tiene creatividad para cumplir con los grandes compromisos asumidos con sus partidarios y comunidad internacional. ¿Y la comunidad nacional? ¿Y los profesores?.
            Como es posible señor ministro que se olvide que también colaboraron en su educación y formación sus profesores de secundaria, aquellos que tuvieron que comprenderlo cuando aun era púber y luego  adolescente y le ayudaron a construir sus nuevos conocimientos y le ayudaron a enfrentarse a nuevas situaciones problemáticas propias de su edad. Por eso le pregunto ¿QUIÉN LO EDUCÓ SEÑOR MINISTRO?.
Solo quiero terminar citando una maravillosa frase “Los grandes proyectos lo piensan los locos, lo ejecutan los sabios y lo critican los mediocres”.

Profesor.  JAVIER RICARDO ANHUAMÁN AZABACHE

¿QUIÉN EVALUA A MI PROFESOR?

Publicado en la página editorial del Diario La Industria, el 12 de Diciembre del 2002

¿QUIÉN EVALUA A MI PROFESOR?
Hemos llegado a Diciembre y el año escolar está por culminar, Durante todo este año, se ha desarrollado la relación profesor – alumno, el cual me hizo reflexionar y reconocer al profesor como alguien que sabe más o tiene mayor experiencia de aquello que enseña. Pero esto no avala al profesor a tener una actitud autoritaria y presumida, sino al contrario, a asumir un compromiso pedagógico, compromiso de disponer, orientar y facilitar al máximo la participación y el uso de la razón y la creatividad en el alumno, para la apropiación creativa de ese mayor saber de que dispone el profesor responsable y líder del proceso intencional llamado enseñanza. Líder no sólo por sus conocimientos sino por su dedicación y comprensión pedagógica de lo que el alumno realiza para el logro de su aprendizaje.

Sea arte o sea ciencia, el profesor dispone, hoy por hoy, de conceptos, métodos, estrategias y procedimientos pedagógicos que podrían ayudarle a elevar la calidad de su trabajo docente traducido en el proceso de enseñanza aprendizaje.

Los conceptos de enseñanza y aprendizaje, son harto conocidos como dos procesos correlativos, inseparables el uno del otro, relacionados como causa - efecto, tanto así que ahora se habla de un solo proceso llamado proceso de enseñanza aprendizaje, aunque se sabe que muchos aprendizajes, quizás los mas importantes, se obtienen de la vida sin que haya mediado ninguna enseñanza por parte del profesor.

Al respecto el maestro Dewey dice: Se puede comparar la enseñanza con la venta de mercancía. Nadie puede vender si no hay nadie que compre. Nos burlaríamos de un comerciante que dijera haber vendido bienes, a pesar de que dijera que nadie le ha comprado ninguno. Sin embargo, hay maestros que piensan haber enseñado bien con independencia de que sus alumnos hayan o no aprendido. Entre enseñar y aprender existe exactamente la misma relación que entre vender y comprar. La única manera de aumentar el nivel de aprendizaje de los alumnos es incrementar la cantidad de la enseñanza real.

Ante todo esto se puede afirmar que no hay que evaluar solo el aprendizaje de los alumnos, también es imprescindible evaluar la enseñanza como proceso que suscita y genera aprendizaje. Si decimos que el aprendizaje es un cambio promovido por la enseñanza, es necesario valorar y apreciar ese cambio desde la causa que lo generó; el Proyecto curricular del Centro Educativo; la programación curricular anual del profesor; programación de unidades didácticas; programación de actividades de aprendizaje; sesiones de aprendizaje, todo esto diversificado y contextualizado a la realidad de nuestros alumnos, las estrategias metodológicas empleadas, la perspectiva y orientación pedagógica, en fin, la evaluación total de la enseñanza requiere de una valoración del currículo, de la enseñanza y del mismo maestro. Por eso muchos de mis alumnos se preguntaran ¿Quién evalúa a mi profesor?, ¿Cuánto de nota saco?, ¿Aprobó el año?

Si se observa lo que la mayoría de profesores realizan en sus clases y se compara con lo que proponen el Ministerio de Educación y todas las corrientes psicopedagógicas obtendríamos algunas de las respuestas a las preguntas hechas por nuestros alumnos. Dilucidar el interrogante de cómo saber si lo que se hace en el aula es valido o no para el progreso de nuestros alumnos es complejo, por eso es imprescindible de que el docente tenga un horizonte preciso acerca de lo que significa el desarrollo y el progreso individual y social de nuestros alumnos. Esto enmarca nuestro trabajo educativo, le da sentido a nuestro trabajo, y nos sugiere criterios de autoevaluación pedagógica.

Y por último, quiero terminar con este aforismo. “Dime como piensan tus alumnos y te diré que tan buen profesor eres.



Prof. JAVIER RICARDO ANHUAMÁN AZABACHE


LA CREATIVIDAD EN EL APRENDIZAJE

Publicado en la página editorial del Diario La Industria, el 07 de Noviembre del 2002

 

LA CREATIVIDAD EN EL APRENDIZAJE



Desde que nacemos estamos rodeados de inventos magníficos. Solo basta dar un vistazo a las cosas que nos rodean, en la casa, un conjunto de sillas que hacen juego con la mesa, un aparato que genera imágenes y nos permite recrearnos y comunicarnos con el mundo llamado televisor, en la cocina platos y tazas que conjugan armoniosamente el tamaño y color, a un costado una cajita de fósforos; ¡Como hubiera alegrado a los hombres primitivos si hubiesen tenido una de ellas! Y desde luego yo con un par de gafas diseñadas para la miopía y astigmatismo, magnifico invento que soluciona en parte el problema de los cegatones. Entonces nos preguntamos ¿Qué es lo que está detrás de todos estos maravillosos inventos?. Gran respuesta, la capacidad humana para inventar; denominada CREATIVIDAD.
La creatividad no está en la naturaleza de las cosas, sino en la disposición personal hacia ellas. Bueno pues, intentemos definir la creatividad como la capacidad para elaborar estructuras ideativas novedosas,  desde el punto de vista pedagógico y cultural, significa o equivale a una reorganización poco común de un estructura ideativa tradicional. Las habilidades de la capacidad creativa son la inteligencia, originalidad y trabajo, las cuales forman un sistema que sirve para dar origen a las estructuras ideativas novedosas. Y las características más importantes del pensamiento creativo son: La fluidez; la flexibilidad; la originalidad; la elaboración.
La creatividad a dejado de ser un fenómeno psicológico y ha pasado a ser un hecho social, es un valor que todas las sociedades y personas reclaman para sí. En nuestros días ninguna cosa tiene mayor valor que una nueva vacuna que cure el SIDA; o un nuevo computador más rápido, eficiente y fácil de manipular, una nueva variedad de semilla, inmune a plagas, que resista a cambios de temperatura; o un sistema de descontaminación ambiental. Todo esto tendiente a mejorar nuestra calidad de vida. Según el profesor Alvin Toffler, vivimos en una sociedad novofílica, amante de lo nuevo.
En la educación, la creatividad está pasando a ser un valor educativo que debe formar parte indispensable del proceso de aprendizaje en todas las área curriculares. Educar creativamente es educar para el cambio, capacitar para la innovación, para el progreso y formar personas ricas en originalidad, flexibilidad, visión futura, iniciativa, confianza, amantes de los riesgos y listas para afrontar los obstáculos y problemas que se le van presentando en su vida escolar y cotidiana, además de ofrecerles herramientas para la innovación. La actividad creativa es intrínsecamente humana, intencional ,comunicativa, novedosa y original, tiene carácter transformador; todos somos capaces de transformar algo de actuar de un modo flexible y de romper con el determinismo de lo aprendido. Para A. Maslow, esto resulta posible cuando el individuo va convenciéndose de que “a lo espontáneo, sigue lo deliberado; a la aceptación total, la crítica; a la intuición, el rigor del pensamiento; al atrevimiento, la precaución; a la imaginación y la fantasía, la realidad de la comprobación”. Por lo tanto nos preguntaremos ¿Es posible enseñar la creatividad? ¿Todos los alumnos pueden ser creativos?. En realidad se puede educar en la creatividad a todos los estudiantes porque todos pueden ejercitar su pensamiento convergente y su pensamiento divergente, todos son capaces de reorganizar una estructura ideativa tradicional, para convertirla en una estructura ideativa novedosa.
El Centro Educativo no es un lugar para formar personas especialmente creativas, sino para darles conciencia de sus capacidades y despertar el dinamismo creador que luego se realizará según las propias opciones, tanto las características de la creatividad, los recursos que en ella interactúan, así como las etapas del proceso creativo nos dan elementos para el diseño de estrategias de trabajo en el salón de clase. Tomando como base lo dicho anteriormente, el Centro Educativo y sus docentes debe regular su ambiente, incorporar a sus contenidos y practicas pedagógicas técnicas que desarrollen la creatividad contextualizandolas con el medio, buscando el desarrollo del pensamiento creativo y tomando como base lo establecido en el Diseño Curricular Básico del Ministerio de educación.
Todos los maestros queremos que nuestros alumnos sean creativos, por que pensar que solo alguno de ellos puedan enriquecer su nivel de creatividad cuando los tiempos actuales requieren de personas capaces de transformar las condiciones existentes actualmente.


Prof. JAVIER RICARDO ANHUAMAN AZABACHE